Miramos al niño en su totalidad. No para etiquetarlo, sino para comprenderlo.
Desde la pedagogía curativa, acompañamos a docentes y equipos escolares en la observación de niños con necesidades específicas. Una mirada profunda, respetuosa y sin diagnósticos apresurados.
Quiero conocer el acompañamiento
Hay niños que el sistema no sabe cómo mirar. La pedagogía curativa sí.
En toda escuela aparecen niños que desconciertan. Niños que no encajan en el ritmo del grupo, que presentan dificultades que no se explican fácilmente, que generan preguntas que el docente no sabe cómo responder solo.
El primer impulso suele ser buscar un diagnóstico. Etiquetar para saber qué hacer. Pero etiquetar cierra la mirada justo cuando más necesitamos abrirla. La pedagogía curativa propone otra pregunta: ¿qué nos está mostrando este niño y qué necesita encontrar en el adulto y en el ritmo escolar?
No buscamos saber qué tiene el niño. Buscamos comprender quién es y qué necesita.
Una observación profunda, progresiva y sin apuro.
El acompañamiento terapéutico de Escuelas Vivas parte de la pedagogía curativa antroposófica. Miramos al niño desde su trimembración y su cuatrimembración, sus sentidos, su biografía, su historia dentro del grupo. No para clasificarlo, sino para comprender dónde está y qué obstáculos hay que quitar para que pueda avanzar en su desarrollo.
¿Cómo funciona?
Escucha al equipo docente El proceso comienza con el docente. Escuchamos cómo ve al niño, qué observa en el aula, qué preguntas tiene. Esa mirada es el punto de partida de todo el trabajo.
Observación progresiva del niño A través de los encuentros, construimos una imagen cada vez más completa del niño: su desarrollo anímico, sus fuerzas, sus bloqueos y sus necesidades más profundas.
Devolución concreta y aplicable al finalizar cada sesión o proceso, ofrecemos orientaciones prácticas para el aula: gestos pedagógicos, adaptaciones del ritmo, actividades terapéuticas y recomendaciones concretas para el trabajo cotidiano.
Confidencialidad y respeto Todo el proceso se desarrolla con absoluto respeto por el niño, la familia y el equipo docente. La información compartida es confidencial.
Dos formas de acceder al acompañamiento terapéutico.
Según la urgencia y la profundidad que necesite cada situación, ofrecemos dos modalidades. Ambas incluyen devolución escrita con orientaciones concretas para el aula.
Ateneo puntual
$100
Ateneo puntual Para situaciones que requieren una mirada externa rápida y concreta sobre un niño específico.
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1 sesión de 1 hora con el equipo docente.
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Espacio de escucha y observación compartida.
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Devolución escrita con recomendaciones concretas para el aula.
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Absoluta confidencialidad.
Proceso de observación
$200
Proceso de observación del niño Para situaciones que requieren una comprensión más profunda y progresiva del niño y sus necesidades.
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3 sesiones de 1 hora cada una.
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Observación progresiva a lo largo del proceso.
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Comprensión de dónde está el niño y qué obstáculos hay que quitar.
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Devolución escrita al finalizar cada sesión.
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Orientaciones pedagógicas y terapéuticas para el trabajo cotidiano.
Para cualquier docente que tenga preguntas sobre un niño que no sabe cómo responder solo.
No hace falta que la situación sea grave ni que el niño tenga un diagnóstico previo. Este acompañamiento está pensado para el momento en que el docente siente que necesita una mirada externa: alguien con experiencia que pueda ayudarlo a ver lo que él, por estar dentro de la situación, no logra ver.
- Docentes de escuelas Waldorf que trabajan con niños que presentan dificultades específicas.
- Equipos pedagógicos que quieren profundizar la mirada sobre un niño o un grupo.
- Escuelas que atraviesan situaciones complejas con familias y necesitan orientación.
- Jardines de infantes con niños que requieren una observación más cuidadosa de su desarrollo.
Lo que suelen preguntarnos antes de empezar.
¿El acompañamiento trabaja directamente con el niño?
¿Necesito tener un diagnóstico previo del niño?
¿La familia del niño tiene que saber que estamos haciendo este proceso?
¿Cuándo conviene el ateneo puntual y cuándo el proceso de observación?
¿Los encuentros son individuales o puede participar todo el equipo?
¿Se puede combinar con el acompañamiento pedagógico?
Cada niño que desconcerta está pidiendo ser visto de otra manera. Acompañamos esa mirada.
El acompañamiento terapéutico de Escuelas Vivas no reemplaza al docente ni a la familia. Los sostiene. Les ofrece herramientas, preguntas y una perspectiva más amplia para que el niño encuentre en su entorno escolar lo que necesita para seguir creciendo.